Niñas cantando, 1938. Nicolás Muller

Exposición de Nicolás Muller

OBRAS MAESTRAS. 1935 – 1959

La muestra presenta una cuidada selección de obras históricas del fotógrafo, positivadas en los años 90 y firmadas por el propio autor.
La exposición es un recorrido por algunas de las más destacadas imágenes que marcaron a Muller en la odisea que le alejó de su Hungría natal y que recoge también fotografías de Francia, Portugal, Tánger (en aquella época ciudad internacional) y España.

La exposición, que estará abierta hasta principios de agosto, forma parte de la programación de PHotoEspaña, el festival internacional de fotografía que celebra este año su XX aniversario.

Hace 70 años Nicolás Muller abrió su primer estudio en Madrid. Habían pasado diez años desde que abandonó Budapest huyendo de la ola nazi y antisemita. Con un pequeño baúl, una maleta y una máquina de fotos comenzó su exilio por Europa: París, Lisboa, Tánger. Así pasó a formar parte de la diáspora de grandes fotógrafos húngaros que asombraron a Europa: Brassaï, Capa –que era de su misma generación, Kollar… . En ese viaje buscando la libertad, huyendo del horror que se avecina, labra su prestigio como reportero y empieza a experimentar con la nueva fotografía. Atento a lo que pasa en la calle y rodeado de intelectuales en las tertulias de café, Muller entra a formar parte de la vida social de la época. Un fotógrafo moderno.

Muller fue un personaje en el Madrid de los años 60. Su primer estudio de Madrid estaba en Castellana 12. Por allí –y por el mítico de Serrano, 8- pasaron todos los intelectuales de la época. Muller se convierte pronto en una referencia y su fotografía –frente a Ortiz Echagüe, Amer Ventosa o Alfonso- aporta una nueva mirada internacional.

La exposición que presenta Tiempos Modernos recorre e​l gran Muller de  los años 30, 40 y 50, con sus fotografías de calle en las que es un auténtico pionero, y con algunos de sus mejores trabajos de estudio. El hombre comprometido con la realidad y el artista que sabe que tiene en sus manos un arma tan poderosa como la fotografía, que con su nueva estética, cautiva a la gente culta de la época. Los originales, realizados siguiendo las técnicas tradicionales por el laboratorio de Castro Prieto a principios de los 90, y firmados por el autor, son auténticas piezas de colección, que provienen de la exposición realizada en el Museo Español de Arte Contemporáneo, antecedente del Reina Sofía.

La vida de Nicolás Muller es una novela de aventuras. En España encontró la vida que buscaba. Instalado entre los intelectuales de su época, apreciado como un gran retratista, por su estudio pasan los grandes nombres de la cultura española del siglo XX: Azorín, Ortega, Aranguren, Rosales, Ridruejo, Baroja, Eugenio D’Ors, Ataulfo Argenta, Aldecoa, Aleixandre… Con motivo de su centenario, La Comunidad de Madrid le dedicó en noviembre de 2013 una gran exposición monográfica, en las salas del Canal de Isabel II y La Fábrica publicó una importante monografía. Asimismo, la Comunidad de Madrid compró el archivo del artista, reconociendo de esta forma el papel fundamental de Muller en la fotografía española del siglo XX. La exposición que se inaugura en Tiempos Modernos ha sido comisariada por Ana Muller, hija del artista, y quien más ha trabajado sobre la obra del autor.

La exposición que se inaugura el próximo 13 de junio, estará abierta hasta el 4 de agosto.