Emilia Azcárate. Sin Título, 2018. Cromosomas

Exposición de la pintonara venezolana Emilia Azcárate

CROMOSOMAS

En siglo XIX fue el tiempo clave para la genética. Entre los años 1856 y 1863 Gregor Mendel, un monje agustino austriaco cultivó, cruzó y probó cerca de 28 000 plantas de guisantes. Sus experimentos le llevaron a formular sus leyes de la herencia genética. Sus conclusiones se publicaron en 1885 y 1886. A mediados del siglo XIX, el botánico Karl Wilhelm había observado por primera vez los cromosomas en las células de las plantas. Entre 1879 y 1882 Walter Flemming realizó numerosos avances con sus experimentos. A finales del siglo XIX existía la certeza de que todos los seres vivos estaban constituidos por células con cromosomas -en distinto orden y número., pero las leyes de Mendel habían sido olvidadas y solamente a principios del siglo XX un grupo de científicos las redescubrió y confirmó.

La genética había dado un gran salto que aún hoy, dos siglos después, sigue conmoviendo a la humanidad.

Sobre este andamiaje fundamental, Emilia Azcárate ha construido Cromosomas, su nueva serie de pinturas. Hoy sabemos que somos lo que hemos heredado aunque luchamos desesperadamente por ser lo que nosotros mismos queremos. Esa es la idea que hay detrás de los cuadros de Azcárate. “Empecé a interesarme por el tema –dice la artista- hace tres años, durante el proceso de la investigación que hice sobre el mestizaje, para mis cuadros de la Pintura de Castas (trabajo que también se presentó en Tiempos Modernos). Inevitablemente fui evolucionando y terminé abordando el trabajo de los cromosomas porque es ahí donde reside y se almacena toda la información genética del individuo.

Pintura, evolución y herencia

La inspiración está clara y el nexo de unión entre las dos series, también. Sin embargo, en esta ocasión, Emilia Azcárate ha cambiado los colores planos de sus anteriores series  para crear una gama infinita de matices, a partir de veladuras de los colores primarios y con el uso del color blanco. “No hay dos tonos iguales. Y es así –afirma la pintora- como defino la individualidad de cualquier ser humano y, en consecuencia, la individualidad, la originalidad, de cada uno de los cuadros. Los cromosomas –en la vida o en la pintura- dan origen a seres y a objetos únicos”. 23 pares de cromosomas, el ritmo y la repetición de un sistema establecido y la conciencia de que nadie es igual a otro.

Las obras de Emilia Azcárate tienen una fuerte personalidad; una personalidad única. La información genética, la duplicación, el número constate de cromosomas por especie… han servido a Emilia Azcárate para pintar su idea matemática. Los cuadros de la serie Cromosomas son obras que tienen la limpieza y la mirada directa que caracteriza a la autora, pero están teñidas de un halo de misterio que irrumpe en su obra. Así pues, en Cromosomas, Emilia Azcárate hace un retrato abstracto pero muy preciso, de lo que somos. Una obra misteriosa, entre la poesía de sus colores creados y la geometría de la vida.

Una biografía internacional

Hija de una familia mejicana y española, Emilia Azcárate nació en Caracas en 1964 y estudió Artes Plásticas en la Central Saint Martins School of Art en Londres en los años ochenta.

Ha realizado numerosas exposiciones individuales en la Galería Henrique Faría Fine Art, NY; Galería 80m2 Livia Benavides, Lima; Galería Distrito 4, Madrid; Galería Faría Fábregas, Caracas; Periférico Caracas; Casa de América, Madrid;  Caribbean Contemporary Arts 7, Puerto España; Museo Alejandro Otero y Sala Mendoza, Caracas… y participado en exposiciones colectivas y bienales, en el Museo de Bellas Artes de La Habana; Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas de Gran Canaria; Americas Society, Nueva York; Museo de Arte Moderno, Cuenca, Ecuador; la Bienal de Sao Paulo, la Bienal de Praga y la Bienal de La Habana.

Su obra está representada en la Colección Sayago y Pardon, Los Ángeles, California;Colección Cisneros-Fontanals (CIFO), Miami; Museo Alejandro Otero, Caracas; Colección Fundación Banco Mercantil, Caracas; Colección Berezdivin, Puerto Rico; Museo de Arte Contemporáneo de Caracas; Colección Fundación Banco Banesco, Caracas; Colección Banco España, Madrid y Fundación Coca Cola, España.

La exposición se inaugura el 12 de septiembre, y estará hasta mediados de noviembre